Mastercard buscaba potenciar el uso de sus tarjetas en clientes de entidades financieras, abordando desafíos clave a lo largo de todo el ciclo de vida: adquisición, activación, uso y retención. El principal reto era identificar oportunidades dentro de una base de clientes diversa y diseñar estrategias que permitieran modificar comportamientos, incentivando tanto a nuevos usuarios como a clientes existentes a adoptar y utilizar activamente sus tarjetas.
Desarrollamos una estrategia integral de optimización del ciclo de vida, basada en el análisis profundo de datos y una segmentación inteligente. A partir de la identificación de usuarios en distintas etapas del lifecycle, implementamos acciones tácticas y creativas personalizadas, acompañadas de campañas multicanal orientadas a la captación, activación y uso.
Se incorporaron incentivos para acelerar el onboarding y el primer uso, junto con una comunicación continua para fortalecer la relación a largo plazo.
El eje central de la estrategia fue un modelo de gestión del ciclo de vida del cliente, que permitió diseñar acciones específicas para cada etapa. Adquisición: Generación de leads y campañas de onboarding. Activación: Incentivos para impulsar el primer uso. Uso y crecimiento: Comunicación continua con beneficios y ofertas Retención: Programas de fidelización, upgrades y reactivación. Este enfoque permitió maximizar el valor del cliente a lo largo del tiempo, alineando la comunicación, los incentivos y los medios con cada etapa del usuario y mejorando la rentabilidad del negocio.